Como Rosalba fue rescatada por “ella”

Valencia en un pañuelo; no importa como lo dobles, los pliegues lograrán que las esquinas opuestas se consigan. Así dimos en la misma ciudad, más o menos con la misma gente. La vibra de Rossy -como me la presentaron- elvuelve desde el principio, sin saber demasiado de ella, su tatuaje en el tobillo llamo mi atención, un poco de psicología y cervezas nos acercó. Está loca, comprendí. Me agrada, asentí. Rosalba está en Chile desde hace par de años, brillando con una luz que contagia. Por acá, algo de ella. Keep rocking babe.

“Me levanté una mañana de domingo con un frío de esos que te pega hasta en los huesos. Recuerdo que ese día tomé una tazá de café y me fumé un cigarrillo en el balcón de casa mirando como mucha gente salía abrigada a pasear y a tomar aire fresco. Mientras veía pasar personas y mascotas, jugaba en mi mente a que cada una tenía una historia que contar, incluso los perritos que vi, porque para mi ellos también tienen historias increíbles. Imaginaba canciones para cada uno de ellos, mientras lloraba sumergida en una profunda depresión. Complejo, lo sé. Para ese momento ya vivía en otro país, sin mi familia, me estaba separando, no tenía trabajo y además era invierno.

¿Saben algo? La depresión suele atacar de distintas formas, todas destruyen una parte de ti y se lleva también momentos valiosos con personas que amas, te aísla, te encierra como si fuese una gran burbuja invisible y fuerte que no te permite ver con claridad las cosas hermosas de la vida. Imagínense no tener la capacidad de sonreír de forma genuina, no poder ver a tu familia o amigos a la cara porque estás hinchado de tanto llorar y aún sabiendo que la vida es más que llanto, no puedes contenerlo por mucho rato. Imagina que no puedes salir de casa porque sientes que apenas pisas la calle te perderás entre la gente y caminarás sin sentido como que no tienes nada que buscar afuera.

Y algo de razón tienes y tienen esos momentos, me refiero a que afuera no hay nada que buscar. Adentro es donde está la solución. Después de varios meses de constante batalla entre comer, dormir, bañarme y tratar de hacer actividades que antes me divertían, me di cuenta que para luchar contra algo tan fuerte como la depresión realmente se necesita ayuda.

Siempre he sido muy conversadora y de muchos amigos, rodeada de gente que me quería mucho, sin embargo, yo no era capaz de mostrarme de forma plena en ese momento, yo estaba destruída emocionalmente. #MuyMalaMía la verdad, así como doy afecto, compresión y cariño también debía aprender a  recibirlo… no se preocupen, después de todo esto no me morí. Fue justo en el peor momento de desesperación cuando tuve un minuto de lucidez emocional; créanme aún estando muy depresivos podemos tener un solo minuto mágico para pensar con claridad. Para mi fue ese, cuando decidí escuchar música. Pasé toda la noche -literal- oyendo aquellas canciones que por una u otra razón me tocaban; letras que me recordaban personas, lugares, situaciones y momentos que me llevaron a mi niña de 5 años, que automáticamente me conectó con mi lado artista y musical. Allí estaba yo, reviviéndolo todo. Recuerdo que después de muchos meses sin cantar, volví a entonar el coro de ADIÓS del Gran Gustavo Cerati, creo que cantar en ese momento preciso y ese tema me hizo entender que habían demasiadas situaciones de mi vida de las que no me había despedido, incluyendo personas, y comencé a cantar como una loca! -risas-. Lloraba, también, pero esas lágrimas eran distintas. Gracias a la música, y a esa fuerte depresión me reencontré con una de mis emociones favoritas LA PASIÓN… La pasión por escuchar un buen solo de guitarra de mis bandas favoritas de rock, que con sus letras me han enseñado poesía y también algo de inglés -risas-, quizás un flamenco hondo que te llega al alma o simplemente disfrutar el talento maravilloso de Nina Simone con su jazz, blues, R&B y soul.

Al tener esa increíble dosis de terapia musical comprendí que la música no solo me estaba reencontrando con lo que amo hacer, sino que también me salvó de seguir sumergida en una burbuja invisible pero oscura que no me dejaba brillar con luz propia.

Hoy en día me siento feliz, segura de quien soy, en otro país, sonriendo mínimo 6 veces al día, libre de depresión y pasando consulta (soy psicóloga también) y además haciendo lo que mas amo, la MÚSICA.”

Rosalba Bueno.

Posted in: Sin categoría

1 comentario en “Como Rosalba fue rescatada por “ella” Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s